En la década de los noventa María Belén Morales (1928-2016) estuvo activa alternativamente en Córdoba y su isla natal. El vínculo de la escultora tinerfeña con Córdoba data de finales de los ochenta. Para vencer las dificultades del transporte de su obra desde Canarias, decidió realizar las piezas de gran formato en Córdoba, donde vivía su hijo. La acogida de Jacinto Lara, que compartió con ella su estudio de Villarrubia y le facilitó el contacto con los talleres de Antonio Jiménez, en Fernán Núñez, y Rafael Arjona, en Villarrubia, le permitió complementar el aporte de obras hechas en los talleres de fundición Bronzo en Tenerife.
Al conocer Antonio Povedano la obra última de María Belén Morales, la invito a exponer en Córdoba el trabajo realizado entre Andalucía y Canarias en los años iniciales de la década de los noventa. El gran interés que suscitó la obra condujo a otras presentaciones. Jacinto Lara y Antonio Povedano Bermúdez propiciaron los contactos para dar forma a la itinerancia, que incluyó Granada, Jaén, Nerja y Málaga.
La familia Sorensen-Krabbe, Javier Ferreres y Perry Oliver, miembros de la comisión de exposiciones del Ayuntamiento de Nerja, propiciaron la escala en esta ciudad. La presencia en Nerja (Málaga) en 1994 se desplegó en dos ámbitos: en la Sala de Arte y en el Paseo del Balcón de Europa, donde realizó una instalación urbana con cinco de sus piezas de gran formato. Muchas obras expuestas entonces fueron hechas en Córdoba en esos años especialmente fecundos, de notables hallazgos y avance en su proceso de síntesis formal.
María Belén Morales ante Albero (1993) en el Balcón de Europa, Nerja
Exposición de María Belén Morales en la Sala de Arte de Nerja, 1994
En esta nueva intervención en Nerja podemos contemplar algunas de las piezas expuestas en 1994 y otras obras realizadas entre 1994 y 2004, igualmente entre Tenerife y Córdoba. En su mayoría recoge obras poco conocidas, algunas inéditas, jamás
expuestas. Se incluyen maquetas y bocetos de proyectos de arte público, así como reflexiones visuales que la artista hace sobre sus esculturas, que ayudan a seguir el recorrido de sus ideas y a desentrañar aspectos relevantes de su proceso creativo.
Las piezas seleccionadas nos permiten tener una visión integral de la aportación plástica de María Belén, en la que irrumpe con fuerza el collage, lenguaje al que aporta una personal concepción. En su conjunto toda su obra de esta etapa expresa la convicción acerca de la construcción del volumen a partir de la proyección espacial de la forma plana. Caroline Krabbe afirma que “Sus esculturas, dibujos y proyectos no aparecen como disciplinas separadas, sino como distintas manifestaciones de una misma búsqueda”.
Esta muestra es una secuela de la exposición María Belén Morales: laboratorio itinerante de formas: Córdoba/Tenerife 1990-2000, proyecto impulsado por UCOCultura para conmemorar el 30 aniversario de la presentación cordobesa y la posterior itinerancia andaluza. La iniciativa fue acogida en 2023 por el Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl de Puerto de la Cruz (MACEW) y el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (Tenerife) y generosamente respaldada por la Fundación CajaCanarias, que hizo posible que la expedición se trasladara a Andalucía, contando con el apoyo de Tenerife Espacio de las Artes (TEA) y Cabildo de Tenerife. En 2024 se mostró simultáneamente en la Fundación Rafael Botí y en UCOCultura.
En el catálogo, editado por el Museo de Nerja y UCOPress Editorial de la Universidad de Córdoba, se reproduce gran parte de las piezas expuestas, una selección de obras con las que Caroline Krabbe nos ofrece una nueva lectura de María Belén. En los collages podemos contemplar las recreaciones que hace de ambos territorios y sorprendernos viendo como la reflexión sobre el paisaje le permite articular un lenguaje expresivo cada vez más sintético y próximo a la abstracción geométrica. En esta publicación se recoge un texto de Caroline Krabbe, comisaria de la exposición, y otro de Federico Castro Morales.
María Belén Morales (Tenerife, 1928-2016) es una de las artistas más apreciadas y destacadas de las Islas Canarias. Trabajó diferentes especialidades artísticas como la escultura, el dibujo o el collage. Pionera de la vanguardia de posguerra en España, ya en 1961 avanzó hacia la abstracción plena. Su arte tiene solidez y voz propia, fruto de su incesante búsqueda de nuevos cauces expresivos.
Fotografías: Dorthe Krabbe y Federico Castro

